"LA OTRA CIUDAD"
Ambiente, Urbanismo y Politica.
Viernes de 17:00 a 18:00 hs
Por la 98.7 FM Popular Santa Fe
¿CREE QUE EL GLIFOSATO ES REALMENTE TOXICO PARA HUMANOS Y ANIMALES, Y DEBERÍA SER PROHIBIDO?
CIVITAS es una organización sin fines de lucro, nacida en Santa Fe a comienzos del 2008.
Nuestro fin es lograr mejorar las cuestiones ambientales y urbanísticas de la ciudad y de sus habitantes.
Es por eso que el rol de la política, como acción, es fundamental para la concreción de los objetivos que CIVITAS propone, haciendo de la ciudad un mejor lugar para habitar
El Dr. Raúl Montenegro indicó que las lámparas de bajo consumo (LFC) "ahorran energía, lo que es muy bueno, pero son peligrosas para la salud cuando se rompen, y para el ambiente cuando las lámparas en desuso se tiran a la basura. Lo mismo ocurre con los tubos fluorescentes convencionales". Las lámparas de bajo consumo tienen hasta 5 miligramos de mercurio por lámpara y los tubos fluorescentes hasta 20-25 miligramos por lámpara. Al fin de su vida útil deberían tratarse como residuos peligrosos. FUNAM criticó la inaceptable falta de información "tanto en los envases de lámparas de bajo consumo y tubos fluorescentes como en la campaña de reemplazo de lámparas incandescentes por bajo consumo que lleva adelante el gobierno nacional". Córdoba y Buenos Aires (Argentina), 2 de mayo de 2012-. La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM), una ONG con status consultivo en Naciones Unidas, difundió públicamente los riesgos sanitarios y ambientales de las lámparas de bajo consumo (Lámparas Fluorescentes Compactas) y de los tubos fluorescentes "ante el inaceptable silencio de los gobiernos y las empresas". Difundió además consignas "destinadas a proteger la salud y el ambiente" (ver abajo). El Dr. Raúl Montenegro indicó que las lámparas de bajo consumo (LFC) "ahorran energía, lo que es excelente, pero son un riesgo para la salud cuando se rompen y para el ambiente cuando las lámparas en desuso se tiran a la basura". Agregó que los tubos fluorescentes o lámparas de vapor de mercurio a baja presión, "plantean incluso mayores riesgos. Las lámparas de bajo consumo tienen hasta 5 miligramos de mercurio por lámpara y los tubos fluorescentes hasta 20-25 miligramos por lámpara". Montenegro sostuvo que "ahorrar energía eléctrica mediante el uso de lámparas de bajo consumo es una buena medida, pero debería haber sido acompañada por una mayor responsabilidad institucional. Está claro que la campaña de reemplazo alentada desde el gobierno es legal, pues la Ley Nacional 26473/2008 prohibió las lámparas incandescentes que tienen más de 25 vatios y determinó la adopción de lámparas de bajo consumo, pero ni la ley ni la campaña alertan sobre los riesgos. Tampoco previeron el destino de las lámparas de bajo consumo en desuso, que deberían disponerse como residuos peligrosos y no como residuos sólidos". Estos vacíos "son aún más incomprensibles cuando se tiene en cuenta que también los tubos fluorescentes contienen mercurio, y que el destino final de los tubos en desuso no fue previsto". La Ley Nacional 26473/2008 fue impulsada principalmente por la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas, Luminotécnicas, Telecomunicaciones, Informática y Control Automático (CADIEEL). "Lamentablemente ni el Estado ni CADIEEL previeron qué hacer con las lámparas en desuso, ni se preocuparon demasiado por las eventuales consecuencias sanitarias y ambientales del mercurio que contienen. Por otra parte, la casi totalidad de las lámparas de bajo consumo son importadas, en su mayor parte de China, lo que reduce la posibilidad de que las empresas productoras contribuyan a la solución del problema. Tampoco advirtieron que lámparas de uso tradicional como los tubos fluorescentes planteaban un problema similar que se suma al de las lámparas de bajo consumo", agregó. FUNAM indicó que "progresivamente las lámparas de vapor de mercurio serán reemplazadas por lámparas LED, por ahora de mayor costo, que ahorran más energía, tienen una mayor y notable duración y carecen de mercurio" (LED = Light-Emitting Diode, diodo emisor de luz). Los riesgos del mercurio contenido en las lámparas Los investigadores Yadong Li y Li Jin publicaron en octubre de 2011 un trabajo sobre la descarga de mercurio desde lámparas de bajo consumo rotas (ver abajo Referencia 1). Indican en ese trabajo: a) Que el vapor de mercurio liberado al romperse una lámpara de bajo consumo puede hacer que se superen los niveles de exposición seguros. b) Que al romperse, una lámpara fluorescente compacta con mercurio libera vapor de mercurio al aire durante semanas y meses, y que la cantidad total puede superar los niveles seguros de exposición humana en una habitación mal ventilada. c) Que al analizar el contenido de mercurio en 8 marcas diferentes y en cuatro distintas cantidades de vatios, los resultados revelaron que el contenido de mercurio varía considerablemente de una marca a otra [los investigadores trabajaron en Estados Unidos con criterios de la EPA]. d) Que dado que cualquier personas puede, fácil e inadvertidamente, inhalar el mercurio en su estado de vapor, recomiendan la rápida eliminación de las lámparas fluorescentes compactas rotas, y una buena ventilación, así como el uso de envases adecuados para minimizar el riesgo de rotura de las lámparas y para retener el vapor de mercurio en caso de que lleguen a romperse. Esto limitaría el riesgo de que ese vapor nocivo sea inhalado por personas. El Dr. Raúl Montenegro indicó que estas medidas preventivas "son particularmente necesarias para proteger a los bebés y niños, pues suelen pasar mucho tiempo en el hogar y son más vulnerables. Recordemos que los niños, por tener proporcionalmente un mayor consumo de aire por unidad de peso en comparación con los adultos, y cuerpos pequeños, resultan más susceptibles a los efectos tóxicos del vapor de mercurio". El envenenamiento por mercurio puede causar náusea, vómitos, diarrea, debilidad, dolor de cabeza, aumento de la tensión arterial, erupciones en la piel, sabor metálico en boca y dificultad para respirar. Envases y campañas sin información al público. Acciones inmediatas dispuestas por FUNAM FUNAM criticó la inaceptable falta de información "tanto en los envases de lámparas de bajo consumo y tubos fluorescentes como en la campaña de reemplazo de lámparas incandescentes por bajo consumo que lleva adelante el gobierno nacional". FUNAM realizó una investigación preliminar sobre envases de lámparas de bajo consumo, donde la mayoría se limita a advertir que las lámparas no deben ser tiradas a la basura. Excepcionalmente agregan a ese símbolo (un tacho de basura tachado) códigos sobre mercurio que las personas no necesariamente interpretan. "Lamentablemente, ninguna lámpara incluye una advertencia para caso de rotura. Además, es frecuente que a los tubos fluorescentes en desuso se los rompa deliberadamente antes de arrojarlos a la basura, o que lámparas de bajo consumo y tubos fluorescentes intactos se rompan al ser manipulados por el recolector municipal, que queda expuesto sin saberlo". Algunos organismos nacionales, entre ellos el INTI, minimizaron en su momento el riesgo por mercurio, pese a haber observado que 600 lámparas de bajo consumo de distintas marcas, todas fabricadas en China, mostraban –por ejemplo- incoherencia entre lo anunciado en el envase y la realidad, o inseguridad eléctrica. En dicho estudio (ver abajo Referencia 2) no parece haberse analizado la variación de contenido de mercurio en distintas lámparas de la misma marca y tipo, ni en distintas marcas. FUNAM agregó que en 2008 "el Gerente de Calidad y Ambiente del INTI, Joaquín Valdés, llegó a sostener públicamente que las lámparas de bajo consumo 'no son nocivas', y que contienen 1000 veces menos mercurio que un termómetro, como si esto fuera un certificado de seguridad. Llegó incluso a indicar que las lámparas de bajo consumo contienen 'cien veces menos mercurio que un clásico tubo fluorescente' sin preocuparse demasiado por el impacto en la salud de estos últimos (ver abajo Referencia 3). Esperamos que la actitud del INTI haya cambiado", agregó FUNAM. Desde la Fundación para la defensa del ambiente se está solicitando al INTI que evalúe la presencia de mercurio en todas las lámparas de bajo consumo y tubos fluorescentes comercializados en Argentina, incluido un estudio sobre la variación al interior del mismo tipo y marca, y que el estudio se haga luego público. También está requiriendo al Defensor del Pueblo de la Nación tres intervenciones urgentes ante el Estado Nacional: a) Para que elabore una nueva normativa sobre los envases y se indique en ellos contenido de mercurio, riesgos y cómo actuar en caso de rotura; b) Para que institucionalice sistemas de captación, almacenamiento y eventual tratamiento de lámparas en desuso, LFC y tubos fluorescentes, y c) Para que su campaña de reemplazo sea acompañada de avisos sobre los riesgos y cómo actuar en caso de rotura de lámparas. Recomendaciones para actuar en caso de rotura de lámparas de bajo consumo y tubos fluorescentes Estas son algunas recomendaciones hechas por FUNAM y la Cátedra de Biología Evolutiva Humana (Facultad de Psicología, Universidad Nacional de Córdoba) para actuar ante la rotura de una lámpara de bajo consumo (Lámpara Fluorescente Compacta) y tubos fluorescentes (Lámparas de vapor de mercurio de baja presión). Se han tomado elementos de las pautas elaboradas por el Illinois Poison Center para rotura de lámparas fluorescentes compactas y por la EPA (Estados Unidos). - Aleje a los niños y animales domésticos. - Abra las ventanas para que se ventile el lugar donde ocurrió la rotura y aléjese de allí durante al menos 15 minutos. - Antes de ingresar al sitio donde se produjo la rotura consiga dos bolsas de polietileno amplias, resistentes y sin perforaciones, cinta de embalar, papel y cartón duro para ser usados como pala, y toallitas de papel húmedas. Colóquese guantes de plástico y si llegara a tenerlos, otros elementos de protección (lentes protectores, mascarillas aptas). - Deberá recoger todos los fragmentos del fluorescente que le sea posible. Recuerde que no debe utilizar una aspiradora, ni escoba ni escobillón, y que nunca debe hacer la operación de limpieza con manos descubiertas. - Con mucho cuidado tome los fragmentos y el polvo con papel o cartón duro. - Limpie el área con una toallita de papel húmeda. - Cinta adhesiva de embalar puede ser utilizada para recoger el polvo y pequeños trozos de la LFC. - Coloque todos los restos recogidos y los materiales que usó para limpiar en dos bolsas de plástico, y selle esas bolsas con la cinta de embalar. Agregue luego un cartel que indique "residuos de mercurio". - No deje estas bolsas al alcance de los niños. - Dichas bolsas con residuos de mercurio deberían ser entregadas en los lugares que el Estado determine para su recepción. - Si no hay otra opción de disposición, y la Municipalidad lo permite, disponga las dos bolsas con residuos de mercurio junto a los otros residuos sólidos domiciliarios. Asegúrese que los fragmentos contenidos en la bolsa no puedan herir al recolector de residuos. - Lávese las manos después de tirar las bolsas. Fuente: Sin mordaza – 02/05/2012
2º Jornada Ambiental SantafesinaLa agenda del desarrollo sustentable
Puede interpretarse por desarrollo sustentable (DS) una forma de progreso inclusiva de la sociedad. "Progreso para Todos" fue el lema de la reciente Cumbre de las Américas. Es decir, asumo que el DS incluye la mejora en la calidad de vida, mejores indicadores de felicidad, mayor capacidad de satisfacer necesidades, mejores niveles de educación y salud, y más oportunidades para los que las deseen, aspecto que requiere mayor capacidad para entender el mundo, su dinámica, sus oportunidades y sus desafíos.
Es sustentable porque estimo que el tiempo no degrada este proceso, lo mejora y lo proyecta con más amplitud. Podría asumir que el DS significa un bienestar creciente, más amplio y sin fronteras para la humanidad en su conjunto y para cada uno de sus integrantes. Por otra parte, entiendo que el DS puede significar cosas diferentes de acuerdo con las culturas, el estadio de una sociedad o el paradigma predominante en ella.
En este contexto, creo que hemos desarrollado un concepto de bienestar, y por lo tanto de DS, con estándares derivados de la sociedad industrial, con un patrón de consumo y hábitos determinados, con la propiedad de bienes como centro de la satisfacción. Cada ser humano demanda una casa, una heladera, un auto que utiliza combustibles fósiles, prefiere comer proteínas o utilizar aceites en lugar de cereales u hortalizas. A este ritmo, si sigue incorporándose una parte importante de la población mundial a estos estándares de consumo, necesitaríamos muchos planetas para satisfacer estas demandas. No alcanzarían las tierras disponibles para producir más alimentos, ni los minerales, ni el petróleo, ni otras fuentes de energía. Sólo un ejemplo: un consumidor estadounidense consume dos veces más energía que un europeo medio y cuatro veces más que un latinoamericano medio. El debate del DS debe incluir una profunda reflexión sobre estos puntos, ya que no hay modo de que se puedan resolver los problemas que ocasionaría este aumento en el consumo de bienes.
Puede interpretarse por desarrollo sustentable (DS) una forma de progreso inclusiva de la sociedad
Sin embargo, el tránsito de la sociedad industrial a una sociedad del conocimiento trae buenas noticias en varios de estos aspectos. En principio, estamos caminando rumbo a una sociedad donde la tendencia es que los bienes se compartan, donde la satisfacción pasa menos por utilizar objetos materiales y más por las experiencias, por el consumo de servicios antes que de productos. Es decir, una sociedad que se moviliza más por el control de flujos que por la propiedad de stocks.
Tener una PC e Internet ya aparecen como una necesidad más importante que la de tener un auto en ciertas geografías y segmentos de la sociedad. De profundizarse esta tendencia, observable en las sociedades más avanzadas, probablemente, estaremos frente a un cambio en los hábitos de consumo.
En los temas vinculados con los agronegocios, seremos testigos de un cambio fascinante, ya que cada vez más las plantas se utilizan como biorreactores, y no sólo producen alimentos (proteínas, hidratos de carbono o fibras), sino variadas formas de energía, enzimas industriales, plásticos o medicinas.
En consecuencia, estamos frente a pequeñas "plantas industriales" o una "industria verde" que utiliza energías limpias y renovables, como la solar, donde las hojas son una especie de eficientes "paneles". Estas "fábricas" tienen diseños originales que vienen en un chip, que es la semilla, y que determina las características de ellas; en lugar de tener chimeneas y emitir gases, consumen el dióxido de carbono de la atmósfera.
Estamos caminando rumbo a una sociedad donde la tendencia es que los bienes se compartan
Creo que estamos cada día más cerca de tener una nueva generación de industrias que reemplacen paulatinamente a las heredadas de la Revolución Industrial; será, de alguna manera, la "industrialización de lo rural", con nuevos productos más abundantes, más baratos, de mayor calidad y con mucho menos impacto sobre el medio ambiente.
En este nuevo paradigma, los desafíos del DS ya no pasan sólo por los impactos sobre el medio ambiente o lo social, entendidos éstos como los comprendidos en los "objetivos del milenio", sino por la gobernanza de estas transformaciones. ¿Cómo se tomarán las decisiones, en un mundo más integrado e interdependiente, para que este proceso sea inclusivo? ¿Quién o quiénes tendrán la capacidad y responsabilidad de facilitar estos procesos?
Sin dudas, estas tendencias ponen en el centro de la escena al Estado y su capacidad de adaptarse a este nuevo paradigma. De su calidad e inteligencia dependerá que este proceso produzca bienestar amplio y sin fronteras.
Diversos jefes de Estado de América en la reciente Cumbre colocaron claramente este tema en el centro del debate; se necesita gobernabilidad, basada en consensos, institucionalidad, previsibilidad y un marco seguro. Hablaron también del pragmatismo en las acciones de gobierno y de un Estado que se adapte a los cambios; dijeron que consideran un "buen gobierno" aquel que sea eficiente (personalmente, creo que hay diferentes formas de eficiencia), eficaz, transparente y que rinda cuentas a la sociedad.
La responsabilidad de esta transformación en el Estado trasciende a los gobiernos o la clase política e incluye a la sociedad civil en su conjunto, y por supuesto a los empresarios, que serán los responsables de asumir riesgos, capacidad de inversión y creatividad frente a los desafíos de este nuevo período. El proceso debe generar bienes públicos y construir capital social. Los casos de asociaciones público-privadas pueden ser una buena plataforma para llevar adelante estas acciones.
Mientras tanto, la agenda social nos golpea la puerta todos los días: la pobreza estructural, la informalidad económica con consecuencias sobre el sistema jubilatorio, la desigualdad y violencia sumadas al delito organizado, la diferencia de ingresos entre pobres y ricos, los jóvenes que no estudian ni trabajan, el problema del acceso a la vivienda, la necesidad de una educación de calidad, cómo crear empleo y sobre todo empleabilidad. La agenda ambiental necesita acciones conjuntas globales y locales que encuentren soluciones al cambio climático, la deforestación, el problema del acceso al agua y el manejo del mar.
El tratamiento de estos puntos debe acelerarse y profundizarse. Hay soluciones disponibles, y por eso el desarrollo sustentable debería trascender la discusión ética y debería colocarse dentro de la agenda de poder.
La agenda del desarrollo sustentable debe incluir, entre otras cosas, a los problemas urgentes de la agenda social y ambiental, la revisión de los hábitos de consumo, la calidad del Estado, el desarrollo de nuevas formas de gobierno global y la transformación del paradigma productivo con la aparición de "las industrias verdes".
Fuente: La Nación – 02/05/12
Riesgos de lámparas bajo consumo y tubos fluorescentes
“Las lámparas de bajo consumo son peligrosas para la salud cuando se rompen”, indicaron desde la Fundación para la defensa del medio ambiente, quien difundió consignas al respecto.
Problemas Urbanos-Ambientales de las Ciudades
EL PASADO JUEVES 19 DE ABRIL, SE LLEVÓ A CABO LA 2º JORNADA AMBIENTAL SANTAFESINA, ORGANIZADA POR LA ASOCIACIÓN CIVIL CIVITAS. LOS TÓPICOS ABORDADOS, ARSÉNICO EN AGUAS DE CONSUMO HUMANO, LAS RADIACIONES NO IONIZANTES Y SUS POSIBLES EFECTOS SOBRE LA SALUD HUMANA, LA NECESIDAD DE L ORDENAMIENTO AMBIENTAL DEL TERRITORIO CONFORME A LAS PRESCRIPCIONES DE LA LEY GENERAL DEL AMBIENTE, Y EL DERECHO A UN AMBIENTE SANO Y EQUILIBRADO COMO VERDADERO DERECHO HUMANO, FUERON DE SUMO INTERÉS DE LA CONCURRENCIA, QUE EN MUY BUEN NÚMERO SE DIO CITA EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTA FE.

La pesadilla de “tierras sin dueños”
Compradores de terrenos no pueden escriturar lo que adquirieron. Las urbanizaciones en el Gran Rosario empezaron a sumar conflictos y tensiones. La provincia exige que los desarrolladores inmobiliarios realicen las obras de infraestructura como condición para aprobar los estudios de impacto ambiental. En algunos casos, además, vendieron lotes que todavía ni siquiera existen como tales.
La nueva fisonomía de las ciudades transforma los contornos a una velocidad que muchas veces es imposible de dimensionar. Y esa rapidez genera conflictos y tensiones cuando el Estado reaparece y trata de planificar y regular de manera tardía, con el hecho ya consumado. A partir de 2008, en Funes y Roldán tierras que eran inundables y de uso rural comenzaron a absorber un interés especial de los inversores inmobiliarios, que pensaron que en esa zona no sólo podían levantarse countries exclusivos destinados para una elite, sino que también el negocio podía orientarse para cumplir los sueños de una clase media que anhela saciar el deseo de la casa propia. La finalización de la autopista Rosario-Cordoba y las obras de canalización del Ludueña, Salvat e Ibarlucea –en parte– despejaron algunos problemas: la conectividad vial para una población nutrida y la certeza de que esas tierras bajas no correrían, en teoría, peligro de inundación.
Faltaban otros elementos importantes para que las denominadas urbanizaciones de capital privado estuvieran encuadradas en el término multifuncional en boga: sustentabilidad.
Ahora las maquetas y croquis empiezan a tomar formas reales, y aparecen el susto y el temor de que esos megadesarrollos inmobiliarios se transformen en barrios precarios de clase media, y contengan en vez de sueños, pesadillas. Desde el gobierno provincial calculan que en los últimos cinco años se pusieron a la venta unos 25 mil lotes sólo en Funes y Roldán. “Es como que una ciudad más grande que Rafaela empiece a levantarse desde cero”, graficó el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente de la provincia, Antonio Ciancio.
El auge de la venta de terrenos en Funes y Roldán a un precio bajo (entre 10 mil y 20 mil dólares) comparado con lo que cuesta una fracción de tierra en Rosario trajo aparejada una serie de contraindicaciones, que en las últimas semanas quedaron a flor de piel, luego de que el gobierno provincial advirtiera que si los desarrolladores urbanísticos no realizan obras de infraestructura, como cloacas, accesos viales y caminos y redes eléctricas, no se autorizarán los permisos que se necesitan para que se realicen las escrituras, como, por ejemplo, los estudios de impacto ambiental, como establece la ley 11.717, aprobada en 1999.
El sueño se hace largo
El conflicto empezó a hacerse palpable cuando un grupo de 75 familias exteriorizó su frustración por no poder escriturar los terrenos en Tierra de Sueños 3. El 4 de diciembre este grupo hizo visibles sus temores. Ese día la empresa Aldic Emprendimientos Inmobiliarios SRL había organizado una fiesta porque estaba previsto que se hiciera la entrega de la posesión de los terrenos. “En el contrato figuraba que ese paso debía realizarse el 30 de noviembre. Pero ese domingo nos topamos con que en realidad no había posesión porque no había planos ni la posibilidad de una escritura. Estaba todo en el aire”, afirmó una de las damnificadas en diálogo con Cruz del Sur, que pidió la omisión de su nombre ante el temor de “nuevos aprietes”. Es que ese día esta mujer, que llevó panfletos con el título “Tierra sin dueños”, fue rodeada por 20 patovicas que le recomendaron que se volviera a su casa.
Este grupo de “propietarios” envió una carta documento común a la empresa Aldic Emprendimientos Inmobiliarios, a la que intiman para que efectivice la entrega “en las condiciones pactadas y exhiba constancia de aprobación de planos por el organismo competente”. Alberto Di Carlo, titular de Aldic Emprendimientos, explicó –según publicó Punto Biz– que “en Tierra de Sueños 3 se hizo una ampliación del proyecto original que provocó demoras. El empresario admitió que hay unas 80 casas que se están edificando en ese loteo, pero sin escritura”. Di Carlo dijo que “la Municipalidad de Roldán ha autorizado la construcción en estos lotes porque están aprobados los planos; la demora está en Catastro”.
Sin embargo, desde la Dirección de Catastro provincial señalaron lo contrario. “No hay ningún trámite iniciado por esta firma”, aseguró a este diario Horacio Palavecino, titular de Catastro, quien explicó que Tierra de Sueños 3 “no presentó el plano de mensura”, donde deben figurar los lotes a comercializar. “Para el Estado provincial es un inmueble rural”, apuntó el funcionario. La Dirección de Catastro envió hace quince días una nota a Aldic para que “regularice” la situación, aunque la provincia no tiene ninguna atribución para intimar a esta firma porque “esto se dio en un marco contractual entre dos partes”. En realidad, lo que ocurre es que para que el trámite llegue a este organismo provincial debe contar con varios pasos previos, entre ellos la aprobación del estudio de impacto ambiental y después el aval del Concejo Deliberante. El intendente de esa localidad, José María Pedretti, cargó las culpas contra el cuerpo legislativo por la demora, que no dio el aval a la ampliación que presentó el año pasado Aldic Emprendimientos Inmobiliarios en Tierra de Sueños 3, que sumó más de 1.500 lotes a los 2.500 que se habían puesto a la venta inicialmente a principios de 2010. “Un lote nace cuando el plano es inscripto en el Catastro (art. 6º ley nacional 26209 incorporada al Código Civil). Si el plano no está registrado en el catastro provincial, el lote no existe”, alerta un informe elaborado por los colegios de agrimensores y arquitectos de Rosario.
Sin excepción
Algo similar ocurrió en Funes, donde el Concejo Deliberante de esa localidad rechazó un proyecto presentado por la Cooperativa de Vivienda, que pedía una excepción a la ordenanza de división de suelos y propiedad horizontal. Esta entidad pretendía edificar 64 viviendas en dos manzanas en la zona oeste de Funes. La Cooperativa de la Vivienda compró el predio y licitó las unidades cuando el intendente era Juvenal Rímini, pero después su sucesora, Mónica Tomei, logró el aval para que se aprobara en el cuerpo legislativo la ordenanza 737/11, que impide la subdivisión de lotes. “Fue voluntad explícita del cuerpo deliberativo sistematizar la planificación territorial desde la formulación de un marco de regulación que respete la integración social y urbana”, explicó Tomei cuando envió el proyecto a los ediles.
El informe elaborado por los colegios de agrimensores y de arquitectos de Rosario –encargado por Tomei cuando era concejala– plantea la gravedad del problema. “Desde 2008 se verifica una explosión en la oferta de lotes en urbanizaciones abiertas como una forma de brindar una opción a sectores de menores recursos o a aquellos que no les agrada vivir encerrados en un barrio. Si bien la propuesta parecería ser beneficiosa en el marco antedicho, estos sectores de menores recursos están recibiendo terrenos en zonas con alta probabilidad de anegamientos, con menores servicios de infraestructura y a veces con extrañas figuras legales que reemplazan la tradicional operatoria de compra venta de lotes. La pasividad de las autoridades municipales resulta altamente preocupante”.
Luego, la Defensoría del Pueblo, a cargo de Edgardo José Bistoletti, recomendó a la Secretaría de Medio Ambiente que “produzca una recategorización de todos los emprendimientos inmobiliarios ubicados en Funes y Roldán, intimándolos a cumplir con la presentación y aprobación del estudio de impacto ambiental”, se refiere. El organismo recalcó que “son las autoridades estatales las que deben ejercer el control y poder de Policía en estos casos”, y pidió a la cartera que dirige Mackler que “suspenda aquellas obras iniciadas sin la correspondiente autorización”.
Servicios y obras
El gobierno provincial se puso más firme y empezó a exigir los estudios de rigor. El tema del hábitat tomó un interés particular en la actual gestión de Antonio Bonfatti, quien creó una secretaría para el área, que está en manos del Gustavo Leone. El gobernador fue claro sobre el tema cuando presentó la semana pasada las “Herramientas para una política de Hábitat y Vivienda”: “No podemos continuar haciendo lo que ya hemos visto, que se adquiera tierra lo más lejos posible de las ciudades porque es más barata, pero que luego es mucho más caro llevar el alumbrado, el agua, las cloacas, el recolector de residuos, el pavimento. Tenemos que poner todas las herramientas del Estado provincial y las de los municipios y comunas para definir en cada lugar cómo crece cada ciudad o territorio y cómo podemos encontrar la tierra adecuada”.
“La gente debe saber que cuando va a comprar un terreno en una urbanización nueva tiene que pedir el estudio de impacto ambiental. Si el desarrollador urbanístico no lo tiene no debe comprar ese terreno”, sostuvo Ciancio a Cruz del Sur. El funcionario advirtió que “los inversores son los que deben realizar las obras. Estamos conversando con las empresas pero deben saber que son ellos los que tienen que complementar las inversiones”. “Para tener dimensión de lo que está ocurriendo es necesario comparar. Hay que imaginar que una ciudad más grande que Rafaela se está levantando desde cero”, graficó el ministro, quien recalcó que “es necesario que se establezcan reglas claras”, y puso un ejemplo: “En una de las urbanizaciones de Roldán hicieron los caminos internos tan angostos que no puede doblar un camión. Van a tener que modificar todo porque es imposible que un vehículo apto para la recolección de residuos pueda maniobrar dentro del complejo”.
Fuente: Diario Cruz del Sur – 04/04/2012
Bután, un pequeño reino de 38 mil km2 y poco más de 700 mil habitantes, a los pies de los Himalayas, que demuestra que otro tipo de desarrollo es posible. Ello se refleja no sólo por su vida sencilla y espiritualidad activa en la cotidianeidad sino también por su Indice de Felicidad Nacional Bruta (FNB), una medición mucho más abarcativa que nuestro limitado Producto Bruto Interno. Se basa en la premisa de que el verdadero desarrollo de una sociedad debe contemplar no sólo aspectos materiales sino también humanos y por qué no espirituales.
El FNB se basa en cuatro ejes: Buen gobierno: el anterior monarca abrió Bután a la modernización conservando su identidad y estilo de vida, aspecto que no han sabido llevar adelante otros países arrastrados por su mero afán de lucro. El actual monarca de 33 años, se casó el pasado año con una plebeya y mantiene una imagen de austeridad y ejemplaridad en sus conductas como líder del país. Su padre, hoy de 55 años, abdicó por propia voluntad al trono y se dedicó a recorrer el país para ilustrar sobre las bondades de la democracia estimulando la creación de partidos políticos para llegar hoy a contar con un sistema de monarquía parlamentaria. Se publican en los diarios las citaciones judiciales a empresas, mayoritariamente extranjeras, que han pretendido incurrir en actos de corrupción, se miden los parámetros de libertad individual como de avances en la democracia local y ausencia de conflictos externos entre otros factores.
Medio ambiente: Por ley se establece un porcentaje de preservación de bosques superior al 60% del territorio nacional índice que al presente supera el 70%, una cuota determinada de turistas a pesar del ingreso de divisas que ello implica en pos de evitar daños ambientales como cambios en el estilo de vida.
Desarrollo económico-social: las estadísticas dan cuenta acerca del consumo, ingresos, precios y distribución de la renta pero también enfocan aspectos tales como la seguridad, divorcios y conflictos familiares, número de causas judiciales o casos de discriminación, y variaciones en el uso de antidepresivos como de tratamientos terapéuticos entre otros factores.
Valores culturales: Con una población enteramente budista, los mismos son sostenidos por una práctica religiosa activa que impregna distintos momentos cotidianos. Conservan una mirada permanente hacia la trascendencia más allá del bienestar material. No se precisa acudir a un templo para recordar que existe algo más abarcativo que sus meras personas.
La FNB ha sido aún más desarrollada abarcando elementos tales como la salud física, mental y espiritual, la distribución del tiempo cotidiano, el nivel educativo y otros aspectos estudiados tanto por la economía, la sociología, la psicología y diversas corrientes espirituales.
A pesar de su pequeñez territorial, el ejemplo butanés es considerado incluso por Naciones Unidas, ya que resulta un testimonio vivo y contundente ante la exclusión, fractura social como evidente crisis de sentido y permanencia de valores que padecen los países ¿mal llamados? desarrollados. Es hora ya de repensar los paradigmas de nuestro rumbo civilizatorio y... por qué no, la reorganización de nuestra vida personal.
Fuente: Clarín – 26/03/12
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